Para nadie es un secreto que la sociedad Japonesa es una de las sociedades más frívolas que hoy día se puedan concebir dentro del mundo moderno.
Y a consecuencia de diversos factores culturales (ligados en su mayoría al apogeo tecnológico); la sociedad nipona a visto con preocupación, como sus individuos se precipitan de forma desmesurada a un proceso de "deshumanización" que parece no ceder marcha atrás. Muchos han sido los ejemplos de este problema.
¿Quién no recuerda en la década de los noventas al tan mentado fenómeno de los "Tamagochi"?
Aquellas mascotas virtuales que servían como substitutos electrónicos para criaturas reales. Esto debido a que, el ajetreado estilo de vida japones, impedía a las personas hacerse cargo de sus propias mascotas. Otro ejemplo a resaltar son las famosas sirvientas robóticas. damas de compañía artificiales cuyo objetivo es reconfortar a los hombres solitarios y agobiados por el trabajo. Japón incluso es una cultura que se da el lujo de contar con problemas sociales únicos.
Tal es el caso de los NEET (Not in Employment, Education or Training); acrónimo inglés utilizado para designar individuos retraídos y antisociales que pasan sus días sin trabajar, estudiar ó hacer ningún tipo de actividades. Ó bien el conocido problema de los Hikikomori; ese trastorno del comportamiento en donde el afectado ha escogido abandonar la vida social; (a menudo buscando el aislamiento); debido a varios factores personales y sociales en sus vidas.
Los Otakus también han contribuido a este fenómeno, pues las conductas obsesivas de algunos de estos individuos, suelen evolucionar en muchos de los problemas ya citados. Sí hablamos con estadísticas y números; Japón es uno los nichos más grandes de la Industria Pornográfica y del Entretenimiento sexual en el mundo.
Basta con hacer una breve búsqueda en Internet para darse cuenta de la gran cantidad de juguetes sexuales (entre otras cosas bizarras) que uno puede encontrar con el sello del Sol naciente.
A pesar de que muchos de nosotros somos admiradores de la cultura Japonesa (sería hipócrita de mi parte negarlo) lo cierto es que Japón como todos los países posee muchos aspectos realmente deplorables. Y que contribuyen con creces al deterioro de la imagen humana. Ahora bien, entrando de lleno al tema; hoy quisiera hablarles un poco sobre las mencionadas Muñecas sexuales japonesas. Un fenómeno que día a día va cavando más hondo en la conciencia moral Nipona, Y que para los ojos de occidente, no deja de ser una experiencia curiosa.
![]() |
| Mucha sensualidad y realismo |
Todos y todas hemos pasado alguna vez en nuestra vida frente a un Sex-Shop y no es de extrañar que en una de tantas hayamos tenido la oportunidad de ver una muñeca inflable. Esos viles globos con silueta curvilínea y aspecto risible, que en la mayoría de los casos lucen la cara de un celebridad ó de una modelo.
Y para los más puros de pensamiento, les resulta difícil imaginar que una persona pueda satisfacer sus necesidades con un infame pedazo de plástico. Sin embargo, la historia nos a enseñado que desde la antiguedad el ser humano ha usado juguetes sexuales lo cual no tiene nada de malo, todo lo contrario, así que en ese sentido, no es raro imaginar que entre dichos juguetes, haya elegido hacerlo con una muñeca.
En países de mayor capital, el negocio de las juguetes sexuales va más allá de lo anecdótico, pues si se dispone del capital se pueden adquirir artículos realmente interesantes.
En el caso de las muñecas sexuales, existen verdaderos modelos "de lujo". Las llamadas Real Dolls, que imitan hasta el asombro la figura femenina. Sí tuviéramos que mencionar un país que destaque notablemente dentro de ese negocio, ese país es sin duda es Japón. Donde las muñecas sexuales son todo un fenómeno de escándalo. En dicho país las muñecas sexuales se llaman "Datch Waifu" (traducido como "Esposas Holandesas").
Entre los años 1641 y 1853 (durante el periodo Tokugawa) los japoneses, estaban aferrados a no querer abrir sus puertas a los occidentales, por lo que el comercio era prácticamente nulo, con algunas excepciones.
Entre esas excepciones estaba Holanda. Los holandeses comercializaban solo a través de la isla de Deijima, ya que pisar otra zona del territorio japones estaba prohibido.
Los hombres tenían que pasar meses o años alejados de cualquier figura femenina, por lo cual no les quedaba de otra mas que masturbarse ó utilizar almohadas de piel para estimularse.
Posteriormente los holandeses hicieron de sus almohadas algo más complejo. Estaban construidas en su interior a base de bambú y cañas de mimbre, con una serie de agujeros que permitían que circulase el aire por sus conductos internos, proporcionando una sensación más placentera y de descanso. De ahí que los japoneses bautizarán estas muñecas de esa forma. Luego las almohadas pasaron a ser muñecas.
Esta polémica innovación fue realizada en Japón, después de la Segunda Guerra Mundial, donde las tripulaciones niponas que se destacaron en los submarinos, usaron las primeras muñecas inflábles; y con el tiempo se expandieron por los sex shops del mundo entero. Los precios pueden variar entre los 3 u 8 millones de pesos chilenos, hay varias marcas que comercializan estos juguetes sexuales, en primer lugar se encuentran Orient Industry y Doll No Mori.
Estas compañías aseguran que tanto el tacto como los rasgos son casi humanos. Hasta su esqueleto de metal, es similar al de una mujer. Existen otro modelos que sobrepasan los 12 millones de pesos chilenos. Esto debido a que son hechas a imagen y semejanza de personas reales. Como actrices, modelos, cantantes e idolas. Incluso personajes de Anime y Videojuegos... ¿Cómo se la consigue? A través de Internet, se hace el encargo y la muñeca llega a casa del consumidor en una caja con forma de ataúd. Los vendedores de muñecas aseguran que sus clientes tienen toda clase de motivaciones para comprar estas muñecas.
Te dejo un enlace si quieres saber más MADE IN EEUU http://realsexydolls.com/
![]() |
| Bellas réplicas en todos los tamaños |
Por ejemplo en Orient Industry aseguran: “Muchos de nuestros clientes las prefieren de silicona porque no hablan. Otros porque les permiten satisfacer todo tipo de fantasías. Otros las usan porque temen contraer enfermedades de transmisión sexual”.
¿Por qué un hombre prefiere muñecas para tener relaciones sexuales, sí es mil veces mejor, hacerlo con una mujer real?
Bueno lo crean ó no en Japón existe una enorme cantidad de hombres que prefieren usar juguetes sexuales, antes que recurrir a una mujer.
De ahí que estas muñecas sean tan populares. Recordemos que un gran porcentaje de los japoneses llevan un estilo de vida subyugado al ámbito laboral. Un ritmo de vida bastante estresante donde el contacto humanos es muy difícil para algunas personas. Muchos hombres no tienen tiempo de convivir con sus familias y a menudo pierden la capacidad de interactuar con sus esposas. En Japón la prostitución; es muy liberal. Pero no todos los hombres tienen el dinero para pagarla. Además el problema de los hikikomori crece cada día más.
Suena irrisorio, pero es un problema grave para la sociedad japonesa. Según los especialistas “el fenómeno tiene que ver con cuestiones básicamente narcisistas. Hacer el amor con una muñeca es una especie de masturbación de lujo o algo similar a hacerlo con un espejo”. Además, es probable que este tipo de personas tenga fobia a las relaciones interpersonales. Como por ejemplo, verse intimidados por la mujer real y todo lo que ella le pueda ofrecer, desde la convivencia, paternidad, etc. Por lo general, se trata de personas que viven en demasiada soledad.
¿Y tú comprarías una muñeca sexual?



No hay comentarios:
Publicar un comentario